
El sabado nos juntamos en el Taller de Traperas (la casa de Soledad) para jugar a las muñecas. Quedaron bien lindas y fue muy ameno hacerlas. Sin contar con los fruncidos de la ropa que nos hicieron sufrir a todas.
Gracias Anabella!
Salieron variadas como la vida: pelirrojas y rubias, morochas y blanquitas. Qué bueno sería vivir asi mezclados para que nuestras fotos salieran asi de coloridas.