Este mes de julio viene muy benigno, hay mucho sol y un calorcito disfrutable. El clima no invita a coser asi que estoy demorando los bloques del intercambio. Si invita a estar afuera y respirar hondo.
Como las últimas semanas fueron las vacaciones de invierno tome tiempo para estar un poco en casa. Aproveché las dos mañanas de los viernes para seguir mi entrenamiento.
Sali hacia la rambla de Montevideo desde el km 9 al 0, osea desde Playa Pocitos hasta el Puerto de Montevideo. El viernes pasado tuve la fortuna de que Guille (mi hijo mayor, 19) me acompañase. Volvimos a casa con el tanque vacío, pero satisfechos.
En este recorrido es notable como uno pasa por las distintas personalidades de la ciudad. Pocitos es cosmopolita, edificios con un aire pudiente, veteranos con championes importados y perritos con nombre y apellido. Ramirez es más humilde, Barrio Sur vacía porque el viernes por la mañana hay que trabajar, sobre la Ciudad Vieja y el Puerto pescadores pueblerinos con todo el tiempo del mundo, edificios tipos soviéticos que no se dan cuenta de la fortuna de un horizonte de mar y autos de aspirantes a ejecutivos que no quieren pagar estacionamiento cerca de la oficina.
Luego de esa pausa para gastar otro poco los championes, de vuelta estoy en el mundo de la semilla, las normas, los estándares y las relaciones multi-inter-poli-instituciopersonales.
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miércoles, 16 de julio de 2008
miércoles, 2 de julio de 2008
17 km
El sábado sali más temprano a correr. Había una niebla bien espesa y el aire estaba quieto. Apenas se veía la rompiente de las olas en la playa.
Salí mejor preparada con un sachet de Gu que seguramente estaba vencido orque lo compre en el 2005. Noté la diferencia a la vuelta, un poquito de azúcar en el organismo hace que rinda mejor. Seguro que también ayudó porque habia salido sin desayunar.
tiempo de los 16 km: 1:45 horas.
Salí mejor preparada con un sachet de Gu que seguramente estaba vencido orque lo compre en el 2005. Noté la diferencia a la vuelta, un poquito de azúcar en el organismo hace que rinda mejor. Seguro que también ayudó porque habia salido sin desayunar.
tiempo de los 16 km: 1:45 horas.
jueves, 26 de junio de 2008
Porqué Correcaminos?
Porque si.
Porque en realidad no hay nada que me obligue. Es bueno de vez en cuando hacer algo sin obligación. Por el puro gusto de hacerlo.
También está eso de hacer algo para demostrarse a una misma que se puede. En general uno está dando puebas al prójimo. En el trabajo, en la familia, en la calle y rara vez uno mira para adentro.
Hace algunos años a causa de una hernia de disco estuve postrada meses, muy dolorida y sintiendo que parte de mi vida se acababa. Salí de la cirugía con una debilidad enorme con solo 3o y poco. Empecé a caminar y medio correr desde cero. Las millas y kilómetros se me fueron acumulando hasta llegar a la maraton de San Francisco.
El asunto es que en esos kilómetros me agarré el vicio. La corrida es un momento de limpieza, de calma. Mi cabeza hila los pensamientos sin orden y la mente vuela por donde la dejo. Y si me dejo llevar quedo como meditando, sintiendo los golpes de los pies en el camino y el aire entrando y saliendo de los pulmones. Nada más.
Hoy el trabajo me come mucha vida pero quiero volver a ponerme alguna meta grande.. porque si no más. Manejar el tiempo para que de para todo no es fácil y ultimamente parece que mis dias se han encogido. Asi y todo quiero llegar a correr desde el Puerto de Montevideo hasta el Puente Carrasco. Si agrego un par de kilometros por semana en un mes llego. Claro que el tiempo me tiene que ayudar porque nuestro Rio de la Plata a veces se cree que es el Océano Atlántico y sopla como loco.
Porque en realidad no hay nada que me obligue. Es bueno de vez en cuando hacer algo sin obligación. Por el puro gusto de hacerlo.
También está eso de hacer algo para demostrarse a una misma que se puede. En general uno está dando puebas al prójimo. En el trabajo, en la familia, en la calle y rara vez uno mira para adentro.
Hace algunos años a causa de una hernia de disco estuve postrada meses, muy dolorida y sintiendo que parte de mi vida se acababa. Salí de la cirugía con una debilidad enorme con solo 3o y poco. Empecé a caminar y medio correr desde cero. Las millas y kilómetros se me fueron acumulando hasta llegar a la maraton de San Francisco.
El asunto es que en esos kilómetros me agarré el vicio. La corrida es un momento de limpieza, de calma. Mi cabeza hila los pensamientos sin orden y la mente vuela por donde la dejo. Y si me dejo llevar quedo como meditando, sintiendo los golpes de los pies en el camino y el aire entrando y saliendo de los pulmones. Nada más.
Hoy el trabajo me come mucha vida pero quiero volver a ponerme alguna meta grande.. porque si no más. Manejar el tiempo para que de para todo no es fácil y ultimamente parece que mis dias se han encogido. Asi y todo quiero llegar a correr desde el Puerto de Montevideo hasta el Puente Carrasco. Si agrego un par de kilometros por semana en un mes llego. Claro que el tiempo me tiene que ayudar porque nuestro Rio de la Plata a veces se cree que es el Océano Atlántico y sopla como loco.
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